El bombeo óptico es un proceso en el que se utiliza la luz para elevar electrones desde un nivel de energía inferior en un átomo o molécula a uno superior. Se utiliza comúnmente en la construcción de láseres para bombear el medio láser activo a fin de lograr la inversión de población. La técnica fue desarrollada por el ganador del Premio Nobel de 1966 Alfred Kastler a principios de la década de 1950.